De la gloria al infierno. Así podría resumirse lo que aconteció con
Crash Bandicoot, la figura estrella de Sony durante finales de los noventas. Desarrollada por
Naugthy Dog (The Last of Us)
Crash Bandicoot fue una de las sagas más aclamadas por los fans desde su primera aparición en
1996, destacando por una modalidad abierta de plataformas llena de retos, jefes finales, y niveles secretos que garantizaban una multitud de horas de diversión de principio a fin.
Desde sus inicios
Crash Bandicoot dejó claro su intención de usurpar el trono del mítico fontanero de
Nintendo como una de las figuras más carismáticas de la industria en aquella famosa batalla de consolas que libraron la
PS1 y la
Nintendo 64 en mayo de
1996. Con una propuesta en la que sobresalían la multitud de niveles, la historia seguía los pasos del marsupial a través de tres islas llenas de secretos y veintisiete capítulos en una aventura por descubrir la verdad sobre su creación, encontrar a su novia
Tawna y buscar la forma de volver a la vida normal que experimentaba antes de la intervención genética a manos del
Dr. Neo Cortex.
Tras el escape de la isla, la derrota de
Cortex y una caída de
Crash en
Toxic Waste, la segunda parte de la saga nos lleva a través de 27 niveles, los cuales están distribuidos en seis cámaras que nos otorgarían una infinidad de retos que superarían con creces las expectativas creadas en su primera entrega.
Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back no solo destacó nuevamente por la multitud de niveles secretos, retos de gemas y unos brillantes jefes finales que agregaban diversión a raudales, sino también por una mejora en el apartado gráfico, la jugabilidad y la historia que habíamos presenciado hasta el momento.
Su tercera entrega, '
Crash Bandicoot: Warped' fue la obra cumbre del marsupial, gracias a una apuesta que incluía todos los ingredientes que la habían convertido en un éxito y agregaba a su vez múltiples sorpresas que mantuvieron miles de adolescentes pegados a la pantalla. Desde una carrera por la
Gran Muralla China sobre las espaldas de un tigre, un duelo a muerte en el mítico coliseo romano, hasta un combate aéreo al mejor estilo de la
I GM,
Crash Bandicoot se convirtió en un titulo de plataformas más largos, variados y divertidos de su generación.
Crash se encontraba en pleno apogeo. Entonces sucedió lo inesperado. Tras un modesto pero divertido título de carreras a manos de
Naughty Dog,
Eurocom y Radical tomaron las riendas de su saga e inició un camino plasmados de infortunios, re-diseños sin sentido para llamar nuevamente la atención (el lamentable episodio del tatuaje sigue siendo imperdobale), y una multitud de títulos (10 en menos de ocho años) que convirtieron el "
trapito de dominguear" en una aberración de lo que había sido hasta el momento nuestro aventurero marsupial, condenandolo completamente al olvido tras la vergonzosa
Mind Over Mutant en el
2008.
Actualmente la franquicia se encuentra en el limbo y las sombras. Las recientes declaraciones de Andrew Gavin, cofundador de Crash Bandicoot y ex-integrante del equipo original de Naughty Dog no dejan margen para las dudas, al descargar su furia con los actuales "managers" del personaje:
"No presto mucha atención a los últimos títulos de Crash. Para mí, él es como esa novia preciosa del instituto que ha acabado ganándose unos 30 kg. No puedo mirarlo. Los juegos post Naughty Dog, lo convirtieron en personaje demasiado tonto, y también afectaron su jugabilidad."
Y aunque Gavin deja claro que el futuro del personaje es mejor dejarlo quieto antes de volver a hundirlo en la desgracia, deja abierta la puerta a un regreso, eso sí, aclarando de antemano quien debe tener el control de su desarrollo.
Habría que seguir un estilo más moderno y libre, pero concentrándose en las animaciones y una experiencia adictiva. Es lo que hicimos con el Crash original y no hay ninguna razón para que no pueda volver a repetirse. Con los últimos juego la gente ha acabado olvidado lo genial que era. Nuestro Crash era tonto, pero no idiota.
En lo personal me gustaría pensar que algún día pensar que Naughty Dog pudiese recuperar algún día el IP de nuestro marsupial favorito, y entregarnos una última entrega que nos haga alucinar como en esos años de adolescencia, sin embargo la posibilidad se ve cada vez más lejana ¿Podrá recuperar Crash Bandicoot la máscara de Aku Aku y volver a esa edad de oro que protagonizó a finales de los noventas? ¿O seguirá sumergida en la desgracia una década más? ¿Ustedes que piensan?